NAVIDAD


Crujiente la luz de las mañanas,

la Navidad vuelta
                  un eslogan
y casi es cierto

que la nieve traía puños cerrados.

Admiraba la velocidad

del sol en las hojas de los tilos

detrás del invierno, la enfermedad.

Los días en que la lluvia nos daba

una tregua,
            los alimentos frescos
y el viento

arañando los pómulos de los relojes.

Tal era nuestra inocencia.