LA CAJA DE MÚSICA


He rodeado una moneda de cinco céntimos

con un sol de arpillera. La noche esperó
a que el público ocupara sus localidades,
apretó el corazón de las palomas. He visto
en el botón de una camisa el bodegón
de un cuerpo desnudo. Alguien ató
a mi tobillo una caja de música celeste.

He envuelto en talco mis manos para agarrar

el ciervo del mediodía. El arquitecto
planchó los edificios, recortó el vestido gris
de las rotondas. He puesto en la niebla
las esperanzas del niño que habla la lluvia.
Alguien olvidó en el bolsillo de mi abrigo
el ciempiés del reloj de arena.

He construido con naipes una catedral

con la forma del viento. Las costureras
clavaron el mar en las mariposas, cosieron
el abecedario a la garganta de las pizarras.
He paseado por un barco hundido
expuesto en un museo de cera. Alguien ató
a mi tobillo una caja de música celeste.