DOS MODOS DE VER EL AMANECER


Tenía yo dos ideas diferentes

del amanecer,
como una casa en la que hay
dos balcones.

Si miraba desde el primer balcón,

el mar discutía con los pies
de la playa, el cielo pasaba ágil
por el ojal de un abrigo.

Si miraba, en cambio,

desde el segundo balcón, solo
veía animales muertos
en la cuneta de una carretera.