DA IGUAL DONDE MIRES


Cuando amanece

los barcos parten hacia las peluquerías
al otro lado del océano,
y da igual donde mires, las campanas
siempre suenan en otra parte.

Poco a poco,

un niño va encendiendo todos los fósforos
de la orilla, y yo me muevo
de una gaviota a otra, atando
carreteras a los zapatos de los gatos.

Y da igual donde mires, las campanas

siempre suenan en otra parte.