CON OTRA MUJER Y CON OTROS ZAPATOS


Estaba yo en otro lugar,

con otra mujer y con otros zapatos.

El trompetista hacía temblar el oro

de la tarde donde una anciana
cosía noviembre.

Estaba yo mirando el sol caerse

de las excavadoras,
un ruido seco contra el río.

Y los niños doblaban sus camisas

de campanas.

Y las palomas aplaudían

una plaza vacía.