LUCES INTERMITENTES


Separado el pájaro de su vuelo

me quedo con tus manos.
Una caricia al aire es
un vaso vacío o una herida rota.

Alrededor de mí sigo estando yo

pero no reconozco a nadie.

Un paso se aleja de otro

aunque sean el mismo par
de zapatos.

En la ventana la ciudad se parte

en dos, vuelve la mirada
con menos gente
pero el paisaje es más nítido.