LAS CIUDADES INÉDITAS / 13


Los niños escondidos en los ojos de las madres,

los gatos vestidos con pétalos de espuma de afeitar.

Las farolas son anclas sin trabajo en un bulevar

donde la tarde tiene la forma de una uña

postiza y en los portales se detienen ríos sin nombre.

Caminamos, caminamos despacio, caminamos

sin tiempo como un zapato perdido en una mano.

De un garaje sale el perfume del mar y un grupo

de vigías miopes. No esperes la noche en la cuerda

de tender: aunque llegase no tendría mucho sentido.