UN DÍA NUBLADO ES INTERMINABLE


Algunas palabras se dicen una mañana de julio.

El cielo está gris en el techo de una fábrica
y en las primeras terrazas de las cafeterías
se mueve con elegancia un gato vacío.

No se distinguen las nubes en las manos

de los niños.

Porque las ventanas enseñan a sobrevivir,

las ventanas están abiertas.
Los edificios sin noche son palomas recortadas.

Basta mirar una fuente para saber

que en el fondo del agua solamente hay agua.
Basta escuchar un portazo para aprender
que el frío cabe en una camisa cerrada.

No se distinguen las nubes en las manos

de los niños.

Algunas palabras se dicen una mañana de julio.