COMO UN ÁRBOL EN LA NADA


No molesta el árbol el mirar.

Es de noche y el agua
de sus ramas está quieta, callada.

Hay una piedra o una palabra.

Se hunde hacia su vientre,
no deja luz alguna en la superficie.

La noche es una puerta y nadie llama.

El agua de las ramas del árbol

está quieta, callada.

Y nadie llama. Nadie llama.