La voz en el teléfono fue
una soga, ciudad del norte llena
de lluvia. Un niño solitario
juega en la acera, empapado.
Cielo venido a menos,
enero clava sus huesos en mi piel.
Mientras camino, alejándome
del centro, como una piedra
golpeando la superficie de un lago,
como alguien que escribe la palabra
dios en un muro consumido
por el tiempo.
viernes 6 de enero de 2012
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2 comentarios:
Nadie nos enseña cómo sobrevivir a la ciudad.
sisisisisis, siempre hablaremos de esqueletos tu y yo
me gusta "cielo venido a menos"
abrazo venido a más!
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