sábado, 18 de abril de 2015

EL RETORNO DEL ÁNGEL GRAVE

Canta su canción antes de que el mundo estalle, una canción que habla del cielo y del infierno, donde se mezclan ortigas y perlas, donde se mezclan estrellas y persianas, relojes y botellas de vino.

Canta porque está solo como una vela encendida en mitad de la noche, canta porque los días son manzanas que se manchan en las manos de los carpinteros.

Una canción que habla de guitarras que ordenan el viento de los pasillos de hotel, de la luna condenada a colgar del llavero del carcelero, de un piano tocado por un mimo en una playa desierta.

Canta su canción antes de que el mundo estalle, una canción que no sabe volver, donde la noche es un rosario sin principio ni final, donde un alfiler sangra por no ser una camisa o un río.

viernes, 17 de abril de 2015

WALTER BENJAMIN PIENSA PARÍS DE OTRO MODO

Se encienden ventanas, salpican los coches una noche apaisada, la ciudad no tiene secretos. La alameda se ha ido oscureciendo como una fotografía en blanco y negro, no recuerda a nadie que haya pasado por allí hace cinco minutos.
 
Hay que trazar un camino, algo breve hasta un lugar más caliente, reconocible por sus muebles, precisar, hogar donde poder ser solo uno mismo, estrellas frágiles en el televisor silenciado y una cena sencilla como campo abierto.
 
Es cierto, no tenemos el incienso de las playas. Pero tenemos la isla de los parques, neones y quirófanos, taxis con ángeles en los asientos traseros, ascensores que se clavan en el cielo y tenores que cantan en los soportales.

domingo, 12 de abril de 2015

LA NOCHE VIENE CAYENDO DESDE EL CIELO

Es el luto del autobús que marcha en la noche. En el patio de luces las estrellas se cuelgan del silencio de la ropa tendida. Brilla el corazón del tigre de las farmacias.
 
Tanteo la piel de las hojas amarillentas, reúno la arena de los mapas y construyo un desierto.
 
Es la carretera que lanza sus coches contra el mundo. En una plaza el estruendo de unos zapatos mancha el aire. Se encoge el mercurio, hace frío en las postales.
 
Sumo el viento en las ramas solas de los árboles, piso el vino de las aceras que nunca se detiene.
 
Es la playa ese esqueleto tan parecido a la infancia. Y el cangrejo que recorta el tiempo en los balcones. Y el pájaro que esconde su vuelo en la sombra mutilada del pájaro.

jueves, 9 de abril de 2015

LUNA LLENA Y LOS BRAZOS VACÍOS

Te sientas en un banco de algún parque. La ciudad no tiene un nombre por el que llamarla, así que se aleja de allí como un perro sin dueño. Es por la tarde pero eso no aclara nada, más bien todo lo contrario.

Últimos minutos antes de decir que ya es de noche. Algunas farolas se conmueven, los árboles caen como fichas de dominó oscureciendo el aire.

Piensas en las venas ruidosas por las que se arrastran los vagones del metro, como sangre transportando nutrientes por todo el cuerpo.

Piensas en lo que la gente susurra a los teléfonos en las estaciones de tren, frases como "pronto estaré de vuelta" o "espérame despierta".

Una campana se desborda puntual, dice lo que tiene que decir y se marcha sin hacer ningún aspaviento. Hay una ventana abierta un poco más allá, se escapa el olor de los eucaliptos y una bombilla tiembla contra el vaso de leche derramado por el cielo.

Piensas en una bicicleta que dura tanto como el verano.

Piensas en un autobús que mueve el dragón de papel y luces centelleantes del viento.

La noche se dobla sobre sí misma, la luna está llena y los brazos vacíos.

domingo, 5 de abril de 2015

EN MI VENTANA TRISTE Y SOLITARIO

Todo está envuelto por algo místico, inexplicable, o tal vez sea solo un ramillete de niebla que se arrastra por entre los dedos de los pies de las farolas. El cielo se apoyó descuidado en un árbol y todas sus hojas cayeron simultáneamente.

Los tejados se esfuerzan pero nunca consiguen ser un río.

Todo esto brilla como una baratija y se borra como la espuma del mar y salta en pedazos como un espejo después de caer la bomba. Un cuchillo no sabe dónde acabará asomándose ni si esa sangre es la floritura de una bailarina.

Las persianas se esfuerzan pero nunca consiguen ser una constelación.

Un tren puede leerse como un periódico.

Todas esas ciudades que están lejos le pertenecen únicamente a los idiomas que no conocemos.

miércoles, 1 de abril de 2015

ENTRA A LA NOCHE CON LOS ZAPATOS LIMPIOS

Algunas aves hacen sus dibujos en el cielo, durante la tarde. Supongo que emigran hacia algún lugar con mejor clima, o simplemente ensayan.

El tiempo se va borrando a sí mismo, pero nunca desaparece del todo.

El otoño fue una chapuza, como casi siempre. Sin embargo, disfrutamos del diminuto frío y de los árboles que mantenían en pie el horizonte, placeres ocultos como el cobre de los cables eléctricos.

Los salones tienen una luz atontada, una mosca luchando contra una ventana.

El cielo es obligatorio, aunque las aves ya hayan pasado de largo, sus hombros coloreados como el pelo teñido de las azafatas.

¿Y acaso hay algo más hermoso que el pelo teñido de las azafatas?

El atardecer hace una mueca, el tiempo se va borrando a sí mismo.

viernes, 27 de marzo de 2015

OTRA TAZA DE CAFÉ ANTES DE PARTIR

Remangado, el día ya comienza siendo una mudanza agotadora. Este sudor que llega en los primeros taxis. Este cansancio de levantarse una azotea.

La noche ya no pesa en los cines, la luna ya no se arruina en los garajes.

Y a dónde van todos esos ángeles vestidos con el cuero de la adolescencia.

Remangado, el día pone su carnaval en los comercios, trasladan las voces los autobuses más huraños.

Comulga el sol en la verdura fresca de los parques, se humedece el cielo en la fiebre lenta de los arbustos, arrastran los gatos el aire gris de los arrabales.

Remangado, el día ya comienza siendo un hombre solo. Las plazas se desangran sin prisa. Y en las campanas el tiempo pone sus animales domésticos y sus plantas de interior.

UN ARTISTA DEL TRAPECIO

Después de leer a Kafka estuvo lloviendo durante días en nuestro apartamento. A ti te gustaba caminar bajo la lluvia, la luz era un tubo fluorescente o un grafiti.

En invierno las cosas pesan más y todos los barcos son barcos hundidos, dijiste.

Cuando salías de la ducha el olor a jabón corporal llegaba hasta las páginas del periódico. Era una sensación de calma, como el instante anterior a una tormenta.

En verano hay demasiado de nada en el cielo y el sol es una puerta cerrada.

Después de leer a Kafka los niños estuvieron lanzando piedras contra las ventanas del mar. A ti te gustaba mirar a través de los cristales rotos, el silencio era un pájaro agarrado a los pies del horizonte.

miércoles, 11 de marzo de 2015

LOS ÁNGELES QUIEREN LLEVAR MIS ZAPATOS ROJOS

Voy a recorrer esta ciudad hasta caer rendido. Como un saxofón. Como un aplauso. Como un sauce.

Voy a buscar en las paradas de autobús una isla desierta.

Seré un paisaje con las manos abiertas, igual que una fuente en la que el cielo se repite, impar.

Seré un parque donde la noche es un caballo muerto, seré el pájaro que huye asustado de los parquímetros.

Voy a tirar el crepúsculo sobre los pasos de peatones y voy a beber todo el vino triste de las tiendas de ultramarinos.

Voy a recorrer esta ciudad hasta caer rendido. Como un teatro. Como un charco. Como un parking subterráneo.

domingo, 1 de marzo de 2015

THE MAN IN BLACK

Un niño se acercó a mí para hablarme. Dijo: Tengo un arcoíris manchado de sangre. Dijo: El mar es una inmensa lavadora. Dijo: Hay ciudades en la mochila de la lluvia.
 
Todo estaba vestido de negro o era de noche, en el puerto los barcos hacían el muerto, los árboles arrojaban pájaros contra el aire o era invierno.
 
Retroceder no significa necesariamente alejarse del incendio.
 
En la playa los cuerpos amanecen más despacio, las huellas se dispersan, la espuma de las olas envuelve las cosas con papel de regalo.
 
Pero todo estaba vestido de negro. Todo estaba vestido de negro y el niño ya se había marchado.