lunes, 21 de julio de 2014

APRENDIENDO A TOCAR LA ARMÓNICA

En el jardín faltan cosas y el florero
lleno de gente. Una puerta se abre por culpa

de una llave y nada más. La página en blanco
contiene todos los caracteres de la luna.

El amanecer exprime una naranja, el mar
rebota en la radio. Cuando llegaste

pudimos haber puesto fecha al invierno pero todo
estaba muy limpio. Tus manos formaron charcos

con el tiempo. En el portal crece un árbol
que no da sombra. Habla sin parar, se cree

un río. Una lámpara se enciende por culpa
de una estrella y nada más. El libro terminado

es un bosque sin empezar. Caminar es apretar
una corbata de tierra. Y las alfombras

ya no hablan con extraños.

domingo, 20 de julio de 2014

AL ATARDECER LAS FAROLAS PARECEN VIOLINES ASUSTADOS

Así que todos volvíamos igual que vuelven
las ventanas a ocupar su silencio. Yo
recorría con los dedos la falda de la acera
como quien recorre una herida, yo
quería que el mar revolviese los contenedores
de basura y devolviese su rastro a los márgenes
inmóviles de los pasos de peatones.

Si por ser ciudad las estrellas son invisibles
mejor busquemos el tragaluz de los campos de trigo.

El vuelo del pájaro también es un muro
pero podíamos acostarlo. Así que todos volvíamos
igual que vuelven las escaleras a subir
montañas que nunca se bajan. Los callejones
tenían luz de tormenta que empuja a los árboles
unos contra otros, si no no serían callejones.

Y en el corazón de los teléfonos la hierba
se aproximaba más despacio, blando ocaso
que repetía el cielo sobre los vagones de los trenes.

viernes, 18 de julio de 2014

EL VERANO YA NO CORRE DESCALZO

Saco el sol de un periódico,
lo dejo sobre un mueble, abierto
como los ojos de un minero.
Si llueve la lluvia será un barco
y el cielo apoyará su ropa
en las grúas amarillas.

El verano ya no corre descalzo,
confunde las ventanas
con la nieve, pone una equis
en las camisas azules.
Aunque está todo preparado
las farolas nunca bailan.

Y en los comercios el mar
rompe la lentitud ensayada
de los bodegones, sube
los calcetines de las lámparas.
El verano ya no corre descalzo.
Los perros muerden todas las plazas.

lunes, 14 de julio de 2014

CABALLOS Y PATTI SMITH

Pienso en caballos. Después pienso
en Patti Smith. Tú bebes la ventana
de un bar ennegrecida por un piano.
Más lejos, las farolas repiten
la tabla de multiplicar de un sol falso.

Pienso que sería hermoso ver la nieve
cayendo sobre el mar. Pero el frío
mueve a la gente más despacio.
Todo está mejor así: tu pulsera
vacía las manos del cielo, mis zapatos

acumulan playas que nunca
hemos recorrido. Desandarlas es
la única forma de averiguar la orilla.

domingo, 13 de julio de 2014

LOS QUE VIENEN DE LEJOS

Cuánto ocupa la oscuridad, te preguntas,
ese espacio entre la puesta de sol puntual
y el momento en que se encienden las farolas.
Los autobuses mueven el agua de los acuarios.

La gente espera en los asientos oxidados
de los calendarios, la gente espera un amanecer
con linternas robadas y árboles que no sean rejas.
Quién no quiso beber el oro de las catedrales.

Si suena un órgano la luz de la bombilla sangra.
Los números borrados de la pizarra cifraron
el horizonte: ahora solo hay un barco

emborronado. Escucha a los marineros: cantan
un mar sin estatura. Los que vienen de lejos
hablan ciudades de barro, dobladas como mapas.

sábado, 12 de julio de 2014

NICK DRAKE

Al mirar, la ventana entra
blanca. Palabras como barcos hinchados
ocultan la sombra de los semáforos.
Necesito un árbol que actúe
como el mar: yendo y viniendo,
tumba de estrellas de corriente alterna.

En qué pasillo la lámpara olvidada
descuelga atardeceres sin horario.
El horizonte de tejados deja sitio
para los ojos que balbucean pájaros rotos.
Nadie está a salvo del desabrigado
frío del ocaso, ni siquiera en los jerséis.

Tengo una cuchara y un plato:
mi trabajo consiste en recuperar todo el sol
que la hierba ha escupido.

miércoles, 9 de julio de 2014

LA CASA NO DICE, LA NOCHE ES OSCURA

Un lobo cruza el pasillo dejando
un rastro de estrellas que callan a la vez.
No significa nada. ¿Sabe acaso el invierno
que tiene el cuerpo frío? Tu bufanda
se enrosca en la garganta de un eucalipto.

Vas de cuarto en cuarto moviendo el viento
de las estanterías. Yo, muy quieto,
me asombro como una escalera que mira
el agua de una fuente. ¿Sabe acaso el cielo
que ha de cambiar el color de lo que toca?

El abrigo que dejé en el perchero
ilumina una playa vacía. No significa nada.
En tus uñas pintadas el mar se demora.

martes, 8 de julio de 2014

APENAS UNA MÚSICA

Dentro de los portales está nevando.
Los girasoles han abandonado su trabajo
y el pintor gasta la luz de las farolas.
Volvemos a la escuela de los árboles.
Volvemos en el viento de los teléfonos.
Apenas una música la ventana abierta.
Quien teme a los lobos
juega con el cuchillo de la luna.
Las playas se acuestan en el infinito
y las cortinas recortan los rosales.
Hay nubes en los oídos del mar.
Hay barcos en el vestido del armario.
El jugador muerde las uñas de los relojes.
Quien cuenta las monedas
destiñe el sol enrollado de las alfombras.

domingo, 6 de julio de 2014

EL SOL NOS EVITA

Algún día llegaremos al mismo lugar
pero no nos encontraremos.
Culparemos a los relojes, siempre llenos
de golondrinas perdidas,
o a las ramas de los árboles,
que nos impiden mirar hacia adelante.

El sol caerá. El sol caerá
contra el cielo desde la barandilla
del mar, y el ruido dará forma
a un horizonte infantil,
colgado de la pared de una escuela.

Algún día llegaremos al mismo lugar
pero no nos encontraremos.
Con los mismos zapatos,
bebiendo el mismo vino,
¿quién habrá comprendido antes
que la noche no puede mirarse?

viernes, 4 de julio de 2014

MIRANDO ALREDEDOR UN PIANO

Salgo de la habitación, cruzo
un desierto. Quiere el día querer
abrir sus comercios. En las huellas
la gente toma el sol, aleja

el mar con hilo de mediodía
la costurera. Las ventanas cierran
los bosques, hablan solas las campanas.
Aprecio el cielo que aún queda

en los portales. Cuento un tren
que pasa como un vestido.
Los lápices afilados de los árboles

dibujan pájaros que se escapan.
Un vaso de agua termina mi cuerpo,
descuenta la hierba el piso de mis pies.