miércoles, 16 de abril de 2014

ESCRITORIO CUBIERTO DE HORMIGAS


Yo vi el mar en una caracola
que encontré junto a mis zapatos nublados,
mientras tú sacudías tu camiseta
de tierra. La tarde saltaba de un pez
a otro en un río que imaginó
aquel niño huérfano.

Después las campanas sonaron en las manos
de la anciana que recortaba los árboles.
Y un perro cubierto de polvo
mordisqueaba el lápiz
con el que el astrólogo tendría que escribir
la noche y todas las mentiras del sueño.

lunes, 14 de abril de 2014

CAFÉ FRÍO


Todas las metáforas nos han dicho

de algún modo: cuerdas
de tender para pájaros baratos.

Y ese miedo a estar vivos, ese café

enfriándose en la solapa de abril.

Aquí una mancha, aquí

una mano: toda la piel aprendida
por ensayo y error.

Y ese miedo a estar vivos.

Y ese día que separa las cosas

que ya nunca volverán a unirse.

SUS OJOS EN LA VIDRIERA


Colocó sus ojos en la vidriera

y dijo esto es el cielo,
esto es el mar, hilos que ceden.

El vino apoyado en la acera

también es el camino, y andar.

Una cuchara recoge el lago,

las estrellas quedaron
prendidas en las redes.

Añade árboles la mañana,

y una voz de hierba
recién cortada.

Colocó sus ojos en la vidriera,

la luz pasó sin hacer ruido.

domingo, 13 de abril de 2014

CHET BAKER AL ANOCHECER


El garabato por donde se descuelga

el sol: Chet Baker quejándose
en una trompeta de hoja caduca.

Alguien pidió mar abierto al servicio

de habitaciones, alguien quiso
zapatos descalzos para pasar la noche.

En las manos de la radio los pies

fríos de un río: nosotros haciendo
un ballet con la luz de las farolas.

Juntamos el polvo, levantamos lunas,

volvemos la vista memoria:
ajedrez que nos mira interrogante:

los relojes se marchan del tiempo.

viernes, 11 de abril de 2014

UN HOMBRE SALTANDO AL VACÍO


El poema empezará

con un hombre saltando al vacío.
Así,
     te dije,
              sabremos
que el cielo se hunde en los balcones.
Y la musa
          vendrá con su vestido de clavos
para asegurarse.

Tú recogerás con tus manos de aceite

los huesecitos que dejan
los zapatos
            y construirás una diadema.
Un niño reventará la piñata
del mar
        y empapará el bosque alrededor
con sus esquirlas de plata.
                            Y mientras
yo aplaudiré el atardecer,
contaré el horizonte hacia atrás,
                                  pensaré
que el poema siempre tuvo una puerta trasera.

DANCING IN THE DARK


Rezar una calle es

como ir diciendo farolas: salvarse
de una luz a otra: bailar
en lo oscuro peonzas aburridas.

Pero también hay pájaros

donde no hay nada. Creer es
mirar con demasiadas dudas.

Si volvemos al mar lo enterraremos

en la orilla. Si volvemos
el cielo pisará todas las huellas
enterradas. Creer es
mirar con demasiadas dudas:

bailar en lo oscuro peonzas aburridas.

UNA PARED


He estado mirando

atentamente
el bosque de la pared.
Inmóvil. Parece algo
lógico. La pintura
todavía fresca.

La gente que pasaba

por el salón de casa
me saludaba
despreocupadamente.
Desconocían la magnitud
de mi empresa.

martes, 8 de abril de 2014

WALLACE STEVENS BLUES


Solo tengo una certeza: los árboles

están borrachos. Alguien mira una estatua
apoyar su brazo, empezar la noche, caer ave.
Demasiados valses han terminado.

Ojos hojeando horizontes de segunda mano:

ojos que nadie ha querido recoger
después de la siembra. Un día que parece
caluroso en un vestido azul interminable.

Alguien ha botado el barco de la pereza.

La noche con sus zapatos manchados de vino.
Acude, barco hundido. Solo tengo
una certeza: los árboles están borrachos.

lunes, 7 de abril de 2014

CUIDADO: PINTURA FRESCA


El cuerpo apoyado en una silla

mientras camino por la playa sola.
Un viento que nadie llamaría
viento, ni siquiera esos árboles
que pasan por el bosque
sin llamar la atención.

Es temprano. Los pájaros

se sacuden el polvo de las mariposas
nocturnas, apagan las velas
de los barcos con dedos de saliva.
Alguien me llama a voces desde
la otra orilla: tiene el cielo
los bolsillos vacíos y el mar traduce
los peces por ciudades hundidas.

domingo, 6 de abril de 2014

NO HAY CARRETERAS EN LAS MANGAS DE UNA CAMISA


El sol se acerca al horizonte

como si tuviera algo que decirnos.
Todos están quietos, expectantes.
En la plaza crece un árbol:
aplasta el cielo: respira hondo.

Miramos lo que otros han mirado:

gastamos la playa abierta
hasta aburrirnos. Pero llueve
en las manos de un niño.
Solo allí parecen estar las cosas
en su sitio.